SALUD FÍSICA
por Rick Warren
¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; y fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios. (1 Corintios 6:19-20)
Dios quiere que cuidemos nuestro cuerpo, no solo porque es donde vivimos, sino porque también es donde Él vive. La salud física es una disciplina Espiritual. Nuestra cultura nos dice que el cuerpo nos pertenece. Es de nuestra propiedad y lo puedo usar como yo quiera. La Biblia confronta radicalmente este pensamiento. Tu cuerpo pertenece a Dios, fue comprado por precio. Sin embargo esto no significa que ignoremos la importancia del cuidado de nuestro cuerpo. Puede que no seamos propietarios pero si mayordomos. Por lo tanto tenemos una gran responsabilidad. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. (Romanos 12:1)
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. (2a. Corintios 12:9) Todos tenemos debilidades. Pablo usa una metáfora para recordarnos cuan frágil somos “Tenemos este tesoro en vasijas de barro (2a. Corintios 4:7) Como vasijas de barro nosotros nos rompemos bajo presión, experimentamos fisuras y algunas veces fallamos completamente. Increíblemente hay beneficios en tu debilidad. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (2a. Corintios 12:10)