LA FE PERSEVERANTE

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. Hebreos 10:35-39

Nuestra posición en Cristo, la adquirimos como resultado de poner nuestra confianza en Dios, y de reconocer a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas. Esto comprende todos los derechos, privilegios y responsabilidades que como hijos de Dios tenemos, los cuales están revelados en las escrituras.

Igualmente debemos reconocer que Jesús dijo: No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (Juan 17:16) Esto nos hace responsables a los creyentes, ante Dios y ante todos los que nos rodean, de mostrar un estilo de vida que refleje una forma de pensar y vivir diferente a la mentalidad del mundo.

Entendemos como responsabilidad de este mundo, todos los patrones de pensamiento, normas, preceptos, conceptos, principios y valores, que son contrarios y se oponen a lo que La Palabra de Dios establece.

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LA FE PARA LA VIDA DIARIA (PARTE II)