DESARROLLANDO LA FE
Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios. Hebreos 6:1
Es a través de la relación íntima y continua con Dios y en la medida en que conocemos y ponemos en práctica las verdades de su Palabra, que nuestra fe crece y a la vez reconocemos nuestra necesidad de ajustar nuestra mentalidad y forma de vida, a la voluntad perfecta de Dios. Este proceso nos lleva al milagro de un encuentro cotidiano con el Dios vivo, lo que nos garantiza una transformación integral de nuestra vida. 2a. Tesalonicenses 1:3 Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás.
Dios es la fuente así como el objeto de nuestra fe y reconocemos que Él es el autor y consumador de la fe, como dice la escritura en Hebreos 12:2. Al mantener nuestra vista en Dios, la fuente de la revelación, nos encontramos en un proceso continuo de fe creciente.
Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2:8-11